Todo aquel que, con conocimiento y con intención de defraudar a una empresa de seguros o a otras personas, presente una reclamación que contenga información materialmente falsa u oculte, con el fin de engañar, información relativa a cualquier hecho material de la misma, comete un acto fraudulento en materia de seguros, lo que constituye un delito, sujeto a procesamiento penal o a sanciones civiles.